Mensajes de diversas orígenes

viernes, 1 de mayo de 2026

Intenta Amar Tu Alma, Tu Hermosa Alma, y a Vosotros Mismos, y Con El Tiempo Comprenderéis Que Vuestra Vida Terrestre Será Diferente; Será Alegre, y Todos Vosotros Estaréis Menos Apresurados

Mensaje de la Inmaculada Madre María a Angelica en Vicenza, Italia el 1 de mayo de 2026

Queridos hijos, María Inmaculada, Madre de todos los Pueblos, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Reina de los Ángeles, Auxilio de los Pequeños y Misericordiosa Madre de todos los hijos de la tierra, mirad, hijos, incluso hoy Ella viene a vosotros para amaros, bendeciros e invitaros una vez más a dejar que prevalezca el alma regia — aquella que Dios Padre colocó en vosotros en la creación, pero que habéis olvidado.

Hijos míos, Mis pequeños, no cuidáis de lo más precioso de Dios, ¡que es Él mismo!

Consultadla, tomad momentos para la oración y el retiro, y pensad en Ella con amor; aprended a escucharla. Os aconsejará sobre qué hacer o no hacer; nunca se equivoca. Hace mucho tiempo que no la escucháis; ya no estáis acostumbrados a ello. Y prestad atención: ella nunca se equivoca, ¡porque sería como decir que Dios se equivoca! Intentad amar vuestro alma, vuestra hermosa alma y vosotros mismos, y con el tiempo comprenderéis que vuestra vida terrenal será diferente; será alegre, y todos estaréis menos apresurados. El alma tiene su propio ritmo; es lenta para transmitiros cosas a fin de que las comprendáis bien.

Ved, hijos, si cada uno de vosotros aprende a escuchar al alma, la unión de los pueblos sucederá así, sin mucho esfuerzo, pero ya no estáis acostumbrados; aún corréis aquí y allá sin un objetivo específico. Cuando dejéis atrás todas las cosas triviales y aprendáis a prestar atención al alma regia, comprenderéis la belleza de ser hijos de Dios.

Haced esto, ¡y seréis felices!

ALABANZA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.

Niños, la Madre María os ha visto a todos y os ha amado a todos desde lo más profundo de Su Corazón.

Os bendigo.

REZAD, REZAD, REZAD!

NUESTRA SEÑORA VESTÍA DE BLANCO CON UN MANTO CELESTE; EN SU CABEZA LLEVABA UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS, Y A SUS PIES ESTABAN SUS HIJOS CAMINANDO EN FILA, UNO DETRÁS DEL OTRO, SOSTENIENDO UN ROSARIO VERDE EN SUS MANOS.

Fuente: ➥ www.MadonnaDellaRoccia.com

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