Hermanos,
He venido para ser el Camino, la Verdad y la Vida.
Os doy la Verdad a través de lo que enseño.
Os abro el camino con Mi sacrificio; os lo trazo; os lo señalo.
Pero os doy Vida mediante Mi Muerte.
Y recuerden que quien responde a Mi llamada y coopera en la redención del mundo debe estar dispuesto a morir para dar vida a otros. Por lo tanto, quien desee seguirme debe estar preparado para negarse a sí mismo y seguirme como uno recién despertado. Que cada uno tome su cruz tal como Yo la tomaré. Que la tome incluso si le parece demasiado humillante.
Que el peso de su cruz aplaste su yo humano para liberar su yo espiritual, al cual la cruz no es un objeto de horror sino más bien uno de apoyo y veneración, porque el espíritu sabe. Y con su cruz, que me siga. Sean felices y alegres, pues serán recibidos en el Reino de Dios, mientras será una vergüenza ser cobarde ante el heroísmo espiritual.
Hermanos, decís que queréis seguirme; entonces hacedlo por el camino más estrecho pero santo. Preparad vuestros corazones con valentía; no estaréis solos, porque Yo seré vuestro apoyo.
Os dejo Mi paz.
Comentario sobre el mensaje:
Ser amigos de Jesús y ser sus seguidores no es fácil. El camino a seguir es el de la cruz, de los sufrimientos diarios, de las penas, de las enfermedades físicas, de las humillaciones. Seguir a Jesús significa ponerse al servicio de aquellos que necesitan ayuda, dando toda nuestra energía a quienes están pasando por pruebas. Este es el único camino que lleva al Cielo, pero no es un camino desolado. Hay otro viajero con nosotros, quien nos acompaña y sostiene.
Su nombre es Jesús de Nazaret.
Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org