Hijos míos, recen el Santo Rosario con devoción.
Hijos míos, oren por el comunismo, que parece estar dormido pero se despertará con todo su poder.
Mirad, en este momento voy a visitar a mis queridos sacerdotes, hijos amados y hermanos. ¡Cuántas veces os pido salvar almas, pero pocos están dispuestos! A menudo piensan en sí mismos, en sus sufrimientos humanos, pero no piensan que Yo estoy allí, listo para darles todo lo que necesitan. Pero deben traerme almas.
¡Cuántos sacerdotes alejan a mis hijos amados! Son escépticos y viven en hipocresía, y esto me causa gran sufrimiento. ¡No se preguntan por qué he elegido esas almas como mensajeras!
Os pido que no bebáis solo la copa del placer hasta el final, sino que améis la Cruz y el sufrimiento por Mí, para que podáis seguir el camino de santidad. Tened valor y no seáis necios; renovad vuestros votos. Hablad de Mí y predicad el Evangelio.
Oren por la Iglesia, que está experimentando su pasión, y por estos hijos amados que creen más en la ciencia que en Mí, el único Salvador.
Os pido de nuevo, no ofendáis a mi Madre, Ella que es la única después de Mí. Ámala y honrála. La paz del mundo depende de la santidad de sus hijos y de la Iglesia. Os doy Mi paz.
Vuestro Jesús.
Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org